El sector del transporte de emisión cero ha crecido en importancia en los últimos años, en particular el del vehículo eléctrico. Si bien es cierto que aún no ha surgido un boom, ya existe un buen número de empresas que apuestan con acierto por las tecnologías de recarga, la sincronización y toda la infraestructura que hay detrás de los vehículos eléctricos.

De entre todos los tipos de infraestructura de recarga, vamos a destacar aquí los kits de inyección cero a la red, tanto por el beneficio económico que conllevan como por la mayor facilidad de los trámites legales para su instalación.

Los tipos de recarga se conocen comúnmente como recarga convencional o rápida. La rapidez de la recarga se alcanza según el tipo de corriente eléctrica (alterna o continua), obteniendo distintos niveles de amperaje y, en consecuencia, de potencia eléctrica. En la práctica, una infraestructura de recarga con una potencia más alta permite recargas más rápidas. En consonancia con ello, distinguimos también cuatro modos distintos de carga:

  • Modo 1: No hay ningún tipo de comunicación entre la estación de carga y el vehículo, y dispone de la toma Schuko
  • Modo 2: Dispone también de la toma Schuko, pero esta vez el cable cuenta con funciones piloto para detectar el paso de corriente, es decir, que el coche se está cargando correctamente.
  • Modo 3: Cuenta con un conector Mennekes, con comunicación bidireccional entre vehículo y estación de recarga.
  • Modo 4: Previsto para una recarga rápida, dispone de un conversor a corriente continua y protecciones incluidas.

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El doble carácter de las infraestructuras

Es muy interesante el uso particular de las estaciones fotovoltaicas de recarga debido a su doble carácter: no sólo nos carga el vehículo con un coste cero, sino que además pueden ser usadas a modo de acumulador eléctrico para abastecer nuestro domicilio o empresa. Es importante que estas instalaciones de uso doméstico sean diseñadas y fabricadas para cumplir con el requisito de inyección cero en la red general, con el fin de ahorrar los impuestos sujetos a este hecho. Veamos a continuación algún ejemplo de estos nuevos puntos de recarga instalados en España.

2En un concesionario de Almería, la empresa Circutor en colaboración con FEC instaló un punto de recarga (RVE2-P) con una potencia total de 21 kW. La instalación contó además con un seguidor solar y una pérgola fotovoltaica para albergar 4 plazas. Durante el día, la superficie expuesta al sol abastece de forma continua a los vehículos estacionados bajo la pérgola y acumula el excedente, si lo hubiera, en un sistema de almacenaje. Al mismo tiempo, la sincronización la lleva a cabo un software de control que en todo momento optimiza y regula el flujo de electricidad entre las cargas y los puntos de generación.

El seguidor solar reorienta sus paneles a través de un motor eléctrico guiado por dos fotorreceptores. La función de este tipo de sensores es detectar la diferencia de intensidad de la luz entre ellos, indicando así que los rayos solares no inciden de forma perpendicular en los paneles y activando el motor de inclinación que corregirá el ángulo y volverá a detenerse.

Otro proyecto de la misma empresa, ejecutado en El Ejido, consiste también en un punto de recarga tipo RVE2-P para abastecer la flota de vehículos eléctricos de una empresa frutícola de la zona. Esta vez, se instaló una marquesina con capacidad para 8 plazas y una potencia total de 60 kW. Una vez más, la instalación contó adicionalmente con un seguidor solar del mismo modelo y con el mismo fin que el anterior. Es importante destacar que la Península Ibérica es una de las regiones europeas que mayor insolación recibe, especialmente en el cuadrante sudeste, como se aprecia en el mapa de índice de irradiación solar.

 3La legalización de este tipo de instalaciones en comunidades como Catalunya, Navarra, Madrid o el País Vasco no requieren del registro en régimen especial, siempre que mantengan la condición de inyectar cero flujo eléctrico en la red. En otras comunidades se han hecho ajustes o publicaciones de instrucciones técnicas adicionales para adaptarlas a la legalidad vigente. Los trámites son relativamente sencillos debido a que el único requisito es la solicitud de la licencia de obra menor municipal, sin necesidad de aperturas de puntos de conexión ni análisis técnicos añadidos por parte de la compañía distribuidora.

Si, como en el caso que nos ocupa, se trata de una instalación fotovoltaica, tan solo será necesaria la adecuación del sistema a los aspectos técnicos recogidos en la RGBT, incluyendo también la legalización del alternador que ya debe incorporar la misma instalación. Así pues la documentación estándar que debe aportarse para este tipo de infraestructuras particulares es la instancia de solicitud, el boletín del instalador, el esquema unifilar del sistema y la memoria básica, en caso que la potencia sea inferior a los 10 kW, o el proyecto ejecutivo visado si la instalación los supera. En ambos deben constar los procedimientos para evitar el vertido de corriente en la red, así como los detalles de los equipos destinados a esta función.

4Como vemos, los beneficios que reporta el autoconsumo fotovoltaico de inyección cero son muchos. A pesar de que el gobierno haya aprobado recientemente el polémico «peaje de respaldo», comúnmente llamado «impuesto al sol», el balance sigue siendo positivo y desde las instituciones europeas y la propia sociedad civil se está atacando duramente dicha ley que, según parece, no tardará en derogarse. El mensaje es claro y el mundo lo respalda, la energiewende, como la llaman los alemanes (participación ciudadana en la transformación del carbón-uranio a las renovables), no puede detenerse con un mero y transitorio impuesto. Con este mandato, que continúe la revolución eléctrica renovable.

Autor: Marçal Ferran Aymamí